jueves, agosto 7

Risas

Cuentas veces me reí con ustedes. Tomando una cerveza, fumando, cantando, llorando, bailando, conversando, gritando. Qué bueno que era reír, porque son como salpicones de felicidad, son momentos, cosas intrascendentes pero que por algunos segundos transforman todo en alegría. Nos hemos reído de todo, de las frases sin sentido, de profesores, de gente, de programas de televisión, de problemas, de inconsecuencias, de la vida.
Pero en este minuto, todo parece haber cambiado. Las risas para mí son como moscas. Me molestan, me causan repulsión. Parecen indicarme que estoy aparte, que soy como el niño que castigado lo mandaban al rincón. Mis motivos para reír parecen haber esfumado, parecen haber tomado otra dirección.
Pero ya llegará el tiempo en que volvamos a reír, en que todo vuelva a ser como antes. Porque no he cambiado. Como me dijo alguien muy sabio, las personas no cambian, solo desaparecen un tiempo. Espérenme, que ya vuelvo. Mientras sigan riendo.
Haced esto en conmemoración mía.

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